Las fibras son nutrientes esenciales para una buena alimentación. Están presentes en algunos alimentos tales como cereales (salvado de trigo y pan integral), frutas (manzana y naranja), verduras y vegetales (repollo, coliflor, zanahoria, lechuga y apio). La carencia de fibras en la dieta diaria contribuye al estreñimiento, hemorroides, divertículos, cálculos biliares y cáncer de colon.
Los alimentos bajos en grasas son aquellos que en su composición contienen grasa por debajo del requerimiento mínimo del consumo de la misma (25% de la dieta diaria). Recomendamos las grasas insaturadas (granos secos); el omega 3, el cuerpo no lo produce y se requiere para funciones importantes (presente en pescados); y en menor proporción, la grasa saturada (carne roja).
Es importantísimo la correcta combinación de los alimentos, su distribución y requerimiento diario en cuanto al aporte de grasas, proteínas, fibras y carbohidratos.
Es preciso el consumo de alimentos ricos en fibras, alimentos bajos en grasas y la ingesta adecuada de agua para adelgazar o mantener el peso óptimo.